miércoles, 10 de enero de 2018

Retrato de una monja de clausura aficionada a la fotografía



No es muy frecuente dedicar la vida a la fe y a la fotografía a partes iguales.

Y sin embargo no debería resultarnos extraño, porque, qué son la fe y la fotografía sino la búsqueda incansable de la luz???...



En la imagen aparece Sor Isaura con su indumentaria cotidiana de faena en uno de nuestros encuentros en el Monasterio de Pedralbes. 




27 comentarios:

  1. De acordo sobre "la búsqueda incansable de la luz"...como un deber cotidiano...

    ResponderEliminar
  2. Tiene cara de buena.
    Y también de un poquito traviesa eh...

    :)

    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Mírala qué sonriente y relajada se la ve cámara en mano !!!
    Estupendo retrato, Minimal.
    Un abrazo luminoso ;-)

    ResponderEliminar
  4. Seguro que capta maravillosos instantes que renuevan la fe.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  5. Una fotografía que transmite buen rollo, muy buen rollo.

    Aunque pensé que para ver el mundo más que a través de una cámara fotográfica ellas lo hacían a través de los ojos de Dios ;)

    En serio, me encanta la foto.

    Un abrazo para ella y un beso de retorno para ti.

    ResponderEliminar
  6. Recordo un retrat que vas compartir d’ella, Rei. Llavors (si el Sr. alemany que m’amaga les coses no em fa la guitza) estava asseguda en un banc, mentre remenava la seva càmera.
    El retrat és una de les modalitats de la fotografia més complicada, sobretot, per aconseguir que el/la model es senti còmoda/e, relaxat barra da i ho has aconseguit amb escreix (li has rampinyat un bocí-gran-de la seva ànima). Per la qual cosa, enhorabona per la complicitat, entre vosaltres, que transmet, pel somriure magnífic que té, per la pau que desprèn el seu rostre, la llum de la seva mirada eixerida i, encara més, per la vostra amistat i afició compartida, Manel.
    I ara “Martipolejo” una micarrona De vegades, una tarda qualsevol, la dolçor s'instal·la a les paraules.
    I a aquest àngel que canta la magnífica ària li dic que no cal demanar permís per plorar que las llàgrimes són la sang de l’ànima (Sant Agustí dixit) i avui, els meus Besets de gessamí, van per elles.

    ResponderEliminar
  7. Que paz transmite su cara, como tu bien dices la fotografía y la religión son la búsqueda de la luz.

    ResponderEliminar
  8. I am fascinated by this portrait. And thrilled also.
    Faith and photography... I have to think what brought them together.
    Probably the search for the highest meaning .
    Outstanding portrait!
    A hug.

    ResponderEliminar
  9. Haces trampa poniendo esa música, no sé si sería lo mismo con un tema heavy...jeje. En serio, verdaderamente su expresión transmite felicidad. Tiene que ser muy creativa ya que si no sale o hace macros o es complicado...
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  10. ¡Hombre! dos "luces" diferentes las de la fe y la fotografía, pero en fin, luces en definitiva. Sor Isaura tiene suerte, pues su hallazgo será muy completo y enriquecedor. Y solo su búsqueda, también. Su expresión bondadosa así me lo sugiere.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  11. Excel·lent retrat. Se'ns fa estrany una cosa que és absolutament normal, però l'idea que tenim de les monges no es aquest. Sortosament amb el temps, cada dia més, van caient tots aquests falsos estereotips.
    Una abraçada Manel

    ResponderEliminar
  12. Desprende buenas vibraciones.
    Diría que la veo tímida,bondadosa y traviesilla.
    Buen retrato!

    Que sigáis compartiendo momentos de cámara.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  13. Respuestas
    1. Sí, de clausura.

      Y Clarisa para más señas.

      Eliminar
  14. ·.
    Con esa sonrisa será una excelente fotógrafa. Espero que encuentre siempre esas dos luces que necesita.
    Estupenda foto e ingenioso texto.

    Un abrazo, Manel

    · LMA · & · CR ·

    ResponderEliminar
  15. Sor Isaura, clarisa, la recuerdo y me alegro mucho de verla.
    Y lo que dices, Manel, es ¡precioso!
    Así es.

    Muchos besos para sor Isaura y para ti, Manel.
    :)

    ResponderEliminar
  16. Amiguco,creo que conozco a esta monja fotógrafa de haberlo leído en algún sitio.Y la fotografía está tan bonita!!
    Pero la frase que has dejado,me ha dado en pleno corazón:"...la búsqueda incansable de la luz"
    Perfect,amiguco.Tienes tanto de fotógrafo como de poeta y más allá
    Besucos

    ResponderEliminar
  17. Magnífico retrato. Su rostro transmite mucha paz. Saludos

    ResponderEliminar
  18. Em fa pensar en la belga coneguda com a "Soeur Sourire", la monja dominica que va popularitzar la cançó Dominique, nique, nique...
    Aquesta dedica el seu somriure a la fotografia.
    Molt bon retrat.

    Una abraçada.

    ResponderEliminar
  19. ¿De clausura? Entendían que no podían salir del convento y ni siquiera relacionarse con la gente.

    Joer, como está la iglesia, jajajajaja.

    Buen finde, Manel.

    ResponderEliminar
  20. Gracias por vuestros amables comentarios y tiempo dedicado :))

    Besos y abrazos.

    ResponderEliminar
  21. Qué bonita reflexión. Se la voy a enseñar a mi hermana que le encantará.
    Muaaaacka

    ResponderEliminar
  22. Estupendo retrato en el que la simpatía de la modelo, que por cierto creo que ya nos la habías presentado en alguna otra ocasión, resulta desbordante.
    Un abrazo,

    ResponderEliminar
  23. Que delícia!!Um retrato algo insólito e que nos causa logo um sorriso. De facto, "e porque não"...

    ResponderEliminar